miércoles, 5 de diciembre de 2012

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Tras unos frios dias, casi un mes por la capital inglesa, sobrellevando una tarde invernal bajo cero dentro del National Gallery, y emocionarte al ver un cuadro de Velazquez, Caravaggio, Tiziano, Boticcelli... y sonreir al escuchar hablar en castellano a tu colega de al lado; habiendo visto Campden Town, esa pequena mini ciudad dentro de la gran ciudad de Londres, donde sabes donde entras pero nunca donde vas a salir, un laberinto de tiendas de todo tipo, desde lo mas punk hasta lo mas hippy, sin olvidar lo rockero, indie, o vintage. Todo tiene cabida en este lugar. Ademas, se puede degustar un sinfin de comidas tipicas: china, mexicana, alemana...Tras haber disfrutado como una enana del maravilloso Winter Wonderland, de Hyde Park, un mundo de navidad dentro de un trocito verde en el corazon de Londres. Donde los suenos de los mas pequenos, y de los que no lo somos tanto se hacen realidad, desde disfrutar de unas vistas envidiables desde lo alto de la noria, patinar sobre hielo, una motana rusa en el trineo de santa, o simplemente, disfrutar de una buena cerveza alemana, y su `perrito aleman`, un brasburt, a la vez que te amenizan con un mini concierto al estilo ABBA, todo es posible jajaj Mercadillos navidenos a orillas del Thamesis... justo al lado del London Eye.. y de fondo el Big Ben.... no tiene precio. Pero puede que haya cambios, mas cambios, esos que me gustan tanto ultimamente. De momento os dire, que igual cambio la bella, interesante y nunca aburrida Londres, por otra ciudad peculiar. Cuando esto se produzca ya contare mas cosas, piano piano :)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Desde Londres...

Desde Londres.... muchos pensareis que le sigue.... 'con amor', pero no. Escribo desde Londres donde llevo apenas 10 días. Me gustaría decir que todo va genial para los que se interesan por mi y les importo o que todo me va fatal, para los que quieren lo peor y disfrutan sabiendo que las cosas no me van bien. Pero realmente, me da igual lo que la gente piense, yo digo lo que quiera y haya cada uno lo que piense.
Así que, después de apenas 10 días here (aquí para los no entendidos), he descubierto un montón de cosas. El ingles no es tan imprescindible para moverse por Londres, quien mas quien menos entiende algo, lo habla o encontraras españoles haya donde vayas. Sin ir mas lejos, el sábado, día que tenia libre, decidí comer en un mcdonals, concretamente en Liecester square ( nombrado Liester ssquer), donde para mi sorpresa la chica que me atendió, era española. Pero ahí no queda el asunto, sino que sentada, frente a mi, una chica española y justo unos minutos después, otras dos chicas se sientan a mi lado. Comienzan a hablar y... españolas!! Total, que a lo tonto, pasamos toda la tarde juntas, de shopping! ajjaja Quien necesita el ingles?
Con eso no quiero decir tampoco, que venirse a Londres sin saber nada de ingles, sea facilisimo, no. Si tienes suerte de encontrar españoles o que te entiendan en español... bien, pero no todo es de color de rosa. Si eres de lo que no le gustan los días grises, la lluvia a todas horas o pocas horas de luz... Londres no es tu sitio. Y no te engañes si un día te levantas con un sol esplendido, en unas horas, caerá el diluvio universal.
La vida en general... carisima. solo en transportes, el bus mas o menos, 1 pound (libra) por viaje, pero los horarios, depende de cual, puedes morirte. Metro, muy aconsejable porque es cómodo y rápido, pero caro, puede ir desde 2 a 4 pounds por viaje y para el que no ande un poco listo, equivocarse de linea y dirección es muy fácil. Eso si, imprescindible hacerse con la Oyster Card (vale para bus y metro), tienes semanal, mensual o simplemente ir recargandola a tu conveniencia. Pero no puedes vivir sin ella!
Bueno, y esto es todo por hoy, see you soon friends! (nos vemos pronto amigos)

domingo, 28 de octubre de 2012

Cruzando los dedos

Deseando que las cosas mejoren, que decidan un cambio de rumbo al que me sujetaré con fuerza, cambio de vida, de sentimientos, de futuro, incluso puede que de país.
Todo es cuestión de mentalidad, buscar mejorar como persona, como ser humano individual, tanto personal como profesionalmente, no quedarse sentado viendo pasar el tiempo, viendo pasar la vida sin hacer nada para remediarlo. No soy capaz de seguir sin hacer nada. Levantarme día tras día y ver que todo es igual, que nada te emociona o hace que un día sea especial. Ver que el desánimo te invade cada día un poco más. Ver que todo a tu alrededor va a peor, cambia, evoluciona o no, pero que tú no quieres seguir ese camino; hace que te plantees realmente cómo quieres que sea tu futuro, inmediato o más lejano, pero al fin y al cabo tu vida.
Así que, es hora de actuar, si todo sale como espero, serán mis últimos días dejándome llevar por la marea de incertidumbre que me rodea. La marea que, por el momento, no creo que tenga fin y en la que muchos, por comodidad, cobardía o conformismo, seguirán viviendo.
Yo como espíritu inquieto que soy, no puedo quedarme de brazos cruzados viendo como se dejan pasar sueños, oportunidades, esperanza... Cómo el país en que nací va cayendo al vacío estrepitosamente. Por mucha pena que te de, por mucha morriña que te invada, por muy difícil que sea, por muchas cosas y mucha gente importante en tu vida dejes atrás, siempre hay que mirar adelante. Y si tú mismo no te das la oportunidad de ver hasta dónde puedes llegar, lo que puedes llegar a conseguir, nadie lo hará por ti.
Así que, a mirar adelante, a vivir, experimentar, soñar, intentar, buscar, probar, superarse, amar, llorar... todo eso que te hace mirar al futuro y que te salga una sonrisa, pase lo que pase, pero sentirse orgulloso de haberlo intentado.
Así nunca te quedará dentro el pensar " qué hubiera pasado si..." A arriesgarse una y mil veces.


martes, 23 de octubre de 2012

Idea, ¿qué idea?...


En forma de duende, en forma de hada, de dragón o unicornio, príncipes o princesas, todo aparece y desaparece en nuestra mente con el paso del tiempo. En forma de sueño o la misma realidad, todo se confunde, ante los ojos. 
Creemos que solo nos ocurre en ciertos momentos de nuestra vida, llamémoslo niñez o adolescencia, pero no es así, sigue ahí, aún madurando perdura, simplemente cambia, se adapta a la vida, pero de lo que no nos damos cuenta, es que siempre nos acompañará. Y lo que es aún peor, siempre querremos que esté ahí como la primera vez, la inexperiencia, la correspondencia.
Lo que buscamos.... la felicidad.
La felicidad que a veces tocamos y dejamos escapar. La felicidad que perseguimos hasta quedarnos sin aire. La felicidad que logra una simple sonrisa, una amistad, un amor.
¿Por qué a menudo olvidamos esa felicidad? ¿Por qué la mayoría de las veces nos engañamos creyendo que somos felices cuando no lo somos, o en cambio, no sabemos apreciar la felicidad cuando la tenemos?
Quizá sea la idea idealizada de felicidad lo que nos hace tropezar una y otra vez en el camino, pero...¿qué sería de nosotros si no buscáramos la felicidad, si nos conformásemos con lo más mínimo, si no lucháramos por nada?
Perderíamos experiencias inolvidables, únicas, valiosas, perfectas, tristes pero también alegres.
Lo difícil es aprender a vivir aun cuando sabemos que quizá nuestra felicidad está más lejos de lo que creemos. ¿O es al revés?

domingo, 21 de octubre de 2012

Sueño o realidad?

Dicen que tardamos 7 minutos en dormirnos y que en los primeros seis minutos y cincuenta y nueve segundos, nuestra cabeza, automáticamente, reproduce todos y cada uno de los momentos vividos a lo largo de ese día; y que en el último segundo, aparece la persona que te ha hecho feliz hoy. Finalmente, el cerebro se queda con lo más importante, con lo que más le ha gustado y lo transmite en forma de película, una película llamada “sueños”.
Ahora mi pregunta es:
Si se repite de continuo el mismo sueño, la misma persona, la misma escena, ¿es que tú eres lo más feliz de mi vida?, eres el personaje protagonista de mis sueños, ¿quiere decir que lo serás de mi realidad?
Lo mejor es pensar que te despiertas con una sonrisa cada vez que sucede, acostarte y levantarte pensando en la misma persona, en esa persona que roba tu tiempo, que vive en tus sueños.
Pero entonces recuerdas que lo peor de todo es que es eso, sólo un sueño.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Nuca pensé escribir algo así y menos creyendo que estaba superado, que con el tiempo había cambiado pero no me puedo engañar: mis sentimientos siguen ahí, presos de ti.
Sigo sonriendo sin motivo al verte, al oírte o simplemente al recordarte. Estás más dentro de mí de lo que imaginaba.

No hay día que no piense en ti, en tus ojos, tu sonrisa, tu aroma... incluso, a veces, se planta ante mí la primera vez que te vi, el primer abrazo, cuando me dijiste por vez primera que siempre estarás ahí o el primer "te quiero", esas dos palabras que nunca dejé que salieran de mí, que nunca dejaré de oír unas veces a voces y, otras en susurros, pero siempre en mi mente.


Me enfado conmigo misma por no haber avanzado, por darme cuenta que sigo en el mismo punto que hace meses. Pero, también lo pienso y, me engaño, porque no sigo en el mismo punto sino que aún ha empeorado. Tanto daño y malos momentos que he pasado, tantos minutos llorando por sentir lo que es imposible y todo para qué, ¿para que me siga haciendo daño verte con otro?; ¿para seguir fingiendo que estoy bien cuando no soy yo quien te besa?; ¿para conformarme con una amistad cuando eres mi primer y último pensamiento del día?




Después de dos años, quizá sea el momento de actuar y cortar por lo sano, es ahora o nunca. Puede que sea muy radical, que me salga mal y pierda más de lo que gane, pero quizá la mejor solución está en desaparecer por un tiempo.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Aprende a vivir


Tras una noche sin apenas pegar ojo, me levanto lentamente y, quitándome las legañas, empiezo a ver lo que hay a mi alrededor. Es mi habitación pero, extrañamente, no es como la dejé anoche, antes de dormirme.
Sorprendida encima de la cama, miro todo mi alrededor. Sólo hay puertas y más puertas, por todas partes, parece como si al abrir cada una de ellas detrás me esperase un suceso terrible.
Estaba decidida a averiguarlo. Curiosamente, a medida que me acercaba a la primera puerta, comenzando desde mi izquierda, se iba viendo poco a apoco más claro una serie de letras escritas a fuego en la parte superior de la puerta. En ésta primera se leía Amistad. Respire hondo como para coger fuerzas antes de cruzar el umbral. Tras aquella puerta color haya, se extendía a mis pies un innumerable número de colores y fotografías. A medida que avanzaba me introducía en éstas. Sorprendentemente eran momentos de mi vida. En una de ellas me encontraba rodeado de mis amigos tomando unas cañas y echándonos unas risas al recordar imágenes divertidas del fin de semana anterior, las caras tan extrañas y, en ocasiones deformadas, tras una fotografía casi hecha a traición. En otra imagen se veía cómo disfrutábamos de un helado tumbados en unas toallas y rodeados de barajas de cartas porque fue la época de un juego muy popular entonces: el mentiroso. Y así fui recordando siete momentos distintos. Momentos inolvidables que, en ese instante, pueden parecer insignificantes e incluso rutinarios pero que, tras unos años, añoras, sobretodo si todos esos amigos han ido alejándose poco a poco. Al final se veía otra puerta, la salida, pero además una frase escrita con letras rojas: “Disfruta de los pequeños momentos porque éstos no vuelven. Los buenos amigos siempre están ahí.”
Volvía a estar en mi cama. La puerta de Amistad había desaparecido. Me dirigí a la siguiente: Familia. Ésta me hacía sentir como en casa, tranquila, protegida. Al entrar momentos agradables y otros que no lo eran tanto pero todos rodeada de la familia. Una de ellas me llamó especialmente la atención. Era de los primeros años que iba de vacaciones a la playa. Tendría unos cuatro años y eso si que eran vacaciones en familia: padres, tíos, abuelos y por supuesto mi hermana gemela, inseparables. Recuerdo que mi abuela se pasaba las horas muertas bajo la sombrilla sentada en su silla sin parar de hacer pasatiempos, cosa que aún sigue haciendo. Mi abuelo no podía disfrutar de un día de playa sin darse un buen paseo por la orilla y no faltaba el gran chapuzón de mi tío, que cada vez que entraba al agua, parecían cambiar de rumbo las olas. Después de una jornada más de calor, tras la cena, venía lo mejor: los grandes helados sentados en una agradable terraza: chocolate, vainilla, nata, nueces…
Fueron pocas las veces que se repitieron las vacaciones con toda la familia. Así pasaron una tras otra imágenes, momentos en los que desearías que ésa no fuera tu familia, en que estarías mejor sola… Llegué a la puerta de salida, en ésta también había algo escrito:”La familia no se elige, pero es lo más importante que tenemos, te apoyarán y querrán eternamente.”
Siguiente puerta: Amor. El amor puede ser de muchas formas distintas, pero todas ellas importantes. Quizá es el sentimiento que más abunda ya que puede ser de muchas maneras. Imágenes como cuando un niño recién nacido coge el dedo de su madre; el perro que no se separa de su amo ni aunque éste muera; el beso entre dos jóvenes enamorados; el anciano que ésta ahí siempre que su esposa tiene que permanecer durante largo tiempo en un hospital o la niña que se te acerca con una flor en la mano y te la regala porque te ha visto llorar. Las muestras de amor son continuas, se ven en cualquier momento.
Entre todas estas escenas me quedaría con una que me tocó el corazón. Trabajaba cuidando personas ancianas y había mucha gente a mi alrededor que parecía estar trabajando con ganado o con simples cajas. Sin embargo, con pequeñas muestras como la que una anciana me hizo, se da uno cuenta de que son personas, que viven y que, como todo ser, necesita amor y cariño.  El hecho de que me regalara unas guindas, ésas que esperaba con locura porque eran el regalo de su hijo cuando le iba a visitar, casi de año en año, demostraba que, aunque sólo pasaras unas horas con ella, el hecho de hacerlo con cariño y escucharle sin más, lo agradecía enormemente.
Llegué al final y ésta vez , se veía escrito lo siguiente:”El amor es lo que mueve el mundo, es necesario y se muestra de tantas formas que siempre está presente.”
La cuarta puerta llevaba un sentimiento algo distinto: Ilusión. Quizá se podría decir que está conectado a todos los anteriores. La ilusión por conocer gente y hacer nuevas amistades, la ilusión por hacer feliz a un ser querido o la ilusión de ver nacer a un nuevo miembro de la familia. Posiblemente el mejor reflejo de ilusión o de las primeras imágenes que se nos vienen a la mente, es la ilusión de los niños la noche antes de reyes por descubrir sus juguetes preferidos al día siguiente. Esa ilusión que a medida que crecemos vamos perdiendo. Pero también se observa cuando una chica está deseosa de ver la cara que pondrá su novio al darle el regalo de aniversario en el que ha puesto toda la ilusión y todo el amor del mundo.
La frase de ésta puerta es:” Ilusiónate como  cuando eras niño y hazlo por cada cosa que te importe, que te haga sentir viva, que te haga ser feliz .”
La puerta que iba a abrir ahora me llamó mucho la atención: Esperanza. Es una de mis palabras preferidas y forma parte de una frase que siempre está en mi mente:”La esperanza es lo último que se pierde”. Y por los sucesos que había vivido últimamente, no dejaba de pensar en ella. Desde pequeño te vas ilusionando por cosas. A medida que vas creciendo esperas que según pase el tiempo vayas cumpliendo tus metas. Si las cosas salen mal siempre esperas que mejoren o que cambien. Por ejemplo, desde que tenía cuatro años esperaba ser médico cuando creciera, tener un perro y muchos amigos.  Años más tarde tenía la esperanza de que para mi próximo cumpleaños me regalaran un bicicleta nueva. Ya de adolescente seguía teniendo la esperanza poder estudiar lo que siempre has deseado. Nada de esto se ha cumplido a día de hoy pero nunca pierdo la esperanza, seguro que más tarde o más temprano se consigue.
Antes de salir leí esta frase que me emocionó:”Nunca pierdas la esperanza, si luchas por lo que quieres antes o después llegará. A veces, cuanto más difícil es el camino, mayor es la recompensa.”
La sexta puerta mostraba: El Pasado. Todo el mundo tiene un pasado. Ante todas las imágenes de tu vida; momentos buenos, momentos malos, alegres, tristes, vergonzantes, esperanzadores, inolvidables, surrealistas, irrepetibles.
Creo que como a mi le pasa a mucha gente. En algún momento echas de menos algo del pasado. Algunas afirman que tiempo pasado fue mejor o, también, más vale lo viejo conocido que lo bueno por conocer. La gente que se aferra al pasado se dice que tienen miedo al futuro. Pienso que en cierta manera todo el mundo tiene algo de miedo al futuro, el no saber qué te va a suceder, el saber que todo puede cambiar sin saber si será a mejor o a peor…
Esto también se conoce por morriña, saudade, melancolía, añoranza, nostalgia.
Pero el pasado sirve para hacer tú mismo tu futuro. Si aprecias las cosas buenas del pasado y aprendes de las cosas malas no volviéndolas a cometer, tu futuro será mejor que tu pasado. Cada uno se escribe su propio futuro y depende de lo que quieras hacer con tu pasado.
La frase que cierra esta puerta abierta hay que tenerla muy en cuenta:” No está mal mirar al pasado pero, lo que importa, es el presente, porque de él dependerá tu futuro. El pasado, pasado está, quédate con lo bueno y aprende de lo malo para no cometer los mismos errores”.
Creí que con esta puerta se terminaba este, como llamarlo, surrealista sueño. Pero, ahora la imagen no era la misma. No estaba rodeada de puertas, sino que había una única puerta de color blanco, no haya como las demás y sorprendentemente no decía ni una palabra, no había absolutamente nada.
Entré con más miedo y nerviosismo que en todas las anteriores. Abrí la puerta cuidadosa por temor a lo que pudiera haber detrás.
Era aún más distinta por dentro. No se veían imágenes. Pero sí muchas frases decoraban las paredes de arriba abajo. Se extendía ante mí un largo y blanco pasillo. Todas las frases estaban escritas y colocadas de manera que una seguía a la otra. Comencé a leer.
- Recuerda las palabras escritas en cada puerta que abriste.(Amistad, Familia, Amor, Ilusión, Esperanza y Pasado).
- Recuerda todas las frases de despedida de cada una de las puertas a las que has entrado anteriormente.( Disfruta de los pequeños momentos porque éstos no vuelven. Los buenos amigos siempre están ahí. La familia no se elige pero es lo más importante que tenemos, te apoyarán y te querrán eternamente. El amor es lo que mueve el mundo, es necesario y se muestra de tantas formas que siempre está presente. Ilusiónate como cuando eras niño y hazlo por cada cosa que te importe, que te haga sentir viva, que te haga ser feliz. Nunca pierdas la esperanza, si luchas por lo que quieres antes o después llegará. A veces cuanto más difícil es el camino, mayor es la recompensa. No está mal mirar al pasado pero, lo que importa es el presente, porque de él dependerá tu futuro. El pasado, pasado está, quédate con lo bueno y aprende de lo malo para no cometer los mismos errores.)
 - Reflexiona sobre todo lo que has visto y leído.
- Olvida el mal momento que estás viviendo.
- Apóyate en tus amigos.
- Apóyate en tu familia.
- Quiere, ama como si no importara nada.
- Haz realidad tus ilusiones, tus sueños.
- Ten esperanza porque todo llega aunque se haga esperar.
- Vive el presente, disfruta, cree en el Carpe Diem, sonríe.
Soy tu futuro. Si sigues estos pasos siempre positivamente y das siempre lo mejor de ti, tendrás un fructífero porvenir, alegre, apasionante y alucinante futuro. Suerte.