viernes, 29 de noviembre de 2013

Gracias..por encontrarte..por volver...

Apenas empiezas a conocer a alguien, ya sientes si eso va a ir a más o no. Si va a tener un hueco en tu vida, o sólo dejará una huella más o menos importante. Pero hay veces que todo lo que estás viviendo hace que no te de tiempo a pensar en nada de eso, sólo piensas en disfrutar al máximo. En pensar que tenemos una comida pendiente y un baño nocturno, no se me olvida. Pero entonces te das cuenta. Y sabes que eso está llegando a su fin, que tiene fecha de caducidad, muy a tu pesar. Llega la primera separación y no estás preparada... Aún cuando sabes que ese momento llegaría desde que os conocisteis...pero la dejas ir, let her go... Y sólo sabes que la quieres cuando la dejas ir(you know...) Es en ese momento cuando, sin quererlo, por alguna razón encuentras a tus amigos. Más cuando han estado lejos o quizá distantes. O los que hacen lo que sea con tal de verte feliz, hasta lo que nunca te imaginarías. Cosas que te hacen sentir verdadero cariño. Detalles que pocas personas tendrían contigo...puede que incluso ni familiares, de esos de la misma sangre. Ayer, tuve todas estas sensaciones. En un sólo día. Volví a reencontrarme con mi amiga, a confesarnos, a abrirnos, como hace mucho no hacíamos. Gracias. Por estar ahí. Llevaba tiempo sin ver a la persona que eres, creo que llevabas demasiado tiempo oculta y ayer, después de nuestra charla, sonreí. No me equivocaba, ahí estás. Dentro de mí, un nudo se deshizo. Una espina clavada se murió....Cómo te echaba de menos. Me desperté aún cuando dormías y no pude evitar sonreír. "Welcome big princess!" Y también me hiciste ver de otra manera...de llegar a casa y mensajear a todas esas mujercitas de mi vida. Que según iba pasando el día, quería saber de todas y cada una de ellas, las que están cerca y las que no. Las del hoy, las del ayer, las de siempre y ojalá las del futuro.
Ojalá pudiera expresar todo lo que estoy sintiendo últimamente. Este último año..estas últimas semanas...sembré las semillas hace tiempo pero creo que ahora esta creciendo lo que tenía que ser...verme y pensar...nunca has sido más tú...dicen que todos tenemos un momento en la vida en la que realmente descubrimos cómo somos. Que no se refleja hasta que llega el momento adecuado...hasta que has vivido tantas experiencias o que no te has encontrado lo suficientemente a gusto como para abrirte al cien por cien...puede que esté en ese momento. Gracias por haberme hecho llegar a él.
Y la dejas ir...y la miras y no puedes evitar sonreír...porque a pesar de todo...te eligió a ti. Y piensas que ojalá pudieras detener ese mismo instante... ese abrazo inesperado...salido del corazón. En agarrar esa lágrima que desliza por su cara al saber que has tocado su lado más profundo...ese que es tan difícil alcanzar...el que es tan complicado abrir y tan fácil dañar...
Poder decirte que no puedo sentirme mejor cuando estás a mi lado...que cuento los días que hemos vivido...que intento no contar los días que nos quedan...Decirte que espero nunca me olvides. Decirte que pocas personas dejan huellas tan importantes en tu vida...y tú serás una de ellas....clavadas a fuego como el tatuaje más profundo...como el golpe más inesperado...como la alegría más inesperada...como la sonrisa más duradera...como la cicatriz que permanece contigo desde siempre y no se separará de ti jamás. Aunque te deje ir...

lunes, 18 de noviembre de 2013

Un año....sumando y creciendo

Sí, hace exactamente un año, un día 15 de Noviembre, cuando cogí las maletas y decidí probar suerte en otro lugar, empezar una nueva vida, construir un futuro que cada vez se ve más difícil. Fue cuando comenzó esta aventura, quizá esta locura. Vivir en la distancia, enfrentarte a ti misma, a todo tu alrededor, a retos...Y sí, justo un año después, casualidades de la vida, sucede. Eso que tanto esperaba, lo que me hizo crecer y madurar un poco más rápido, de golpe, lo que tuve que dejar atrás... Eso que tanto queríais, eso que tanto esperáis, eso que mis Coralinas inquietas deseáis (al igual que yo).Sí, ahora soy yo. Ya soy yo. Y no puedo evitar sonreír...porque a pesar de todo, ha pasado. Porque me encanta soñar con caricias, pero nada como sentir su piel de terciopelo. Estar ahí, cuerpo contra cuerpo, alma con alma, corazón con corazón....respirar el mismo aire, acompasar la misma canción. Sonreír por despertarme abrazada a ti. Sentir erizarse la piel porque te echa en falta aunque haya sido un segundo. Sentir tu olor sobre mí. Pensar en tus labios sin querer. Decirte que anoche fuiste protagonista de mis sueños. Un año y viviendo realmente un sueño. Cada vez las cosas van mejor, las que no estaban seguras...ya si. Las que faltaban...han llegado. Y espero que sea así por lo menos, un año más. Despertarte tras un fin de semana inolvidable y no para de sonreír. Porque después de mucho tiempo...nunca te has sentido tan bien. Y te da igual el futuro, lo que pase o lo que no, porque lo que importa es lo vivido, esos momentos que nunca se olvidarán y permanecerán en tu memoria toda tu vida. Siempre sonriendo, feliz. Compartir momentos íntimos, alegres, tiernos, confidencias, secretos, risas, locuras...porque en 48 horas puedes madurar, ser útil, sentir, sonreír, dormir, soñar, vivir, compartir, charlar, echar de menos, dar gracias...sacar tiempo para ti, para amar, para ser amigo, para ser payaso, para ser familia,para ser como nunca has sido....única y totalmente tú... para ser en todas las facetas...persona.

domingo, 10 de noviembre de 2013

I need you like a heart needs a beat

Quisiera volver a verte. Volver a sentir ese Tú que últimamente no veo. Echar unas risas porque sí. Mirarte y saber lo que piensas. Ver a la persona que un día, no muy lejano, conocí y que ahora anda perdida. Tener tiempo para compartir. Tener tiempo para esas charlas interminables, que hacen olvidarnos del momento en que estamos, enlazando noche con día. Tener esos impulsos desenfrenados y locos de abrazar. Desear que pasen más de veinte segundos abrazándote. Tener la sensación de que haces que mi corazón lata a su propio ritmo. Que hagas calmar la más fuerte de mis tormentas. Que estés ahí y sin necesidad de nada más, sepa que todo va a ir bien. Tener tiempo para querer protegerte.Tener esas sonrisas cómplices, sólo tuyas y mías. Tener tiempo para demostrarte que quien ha cambiado, eres tú. Quizá yo también, pero no en tu magnitud. Quizá esté exagerando y todo esto sea invención de esta mente soñadora o quizá sólo sea la punta de un iceberg que puede haga tambalearse y hundirse al más grande de los buques. Sabes que si es por mí, nadaré hasta la extenuación por salir a flote. Remaré hasta la orilla más cercana aun estando a miles de kilómetros de distancia. Pero siempre, con ese gran apoyo, porque sin esa fuerza, todo esfuerzo es en vano. Imposible. Y así, cómo un corazón necesita un latido, te necesito. Como la noche necesita a el día; el sol a la luna; la luz a la sombra; el blanco al negro...Porque no puedo estar un día sin saber de ti, sin hablar contigo. Porque se me hace un mundo cuando no tengo noticias tuyas. Porque odio esos momentos que quiero verte y no estás a mi lado. Porque no quiero seguir echando de menos. Quiero volver a ser el tú y yo, aunque haya un vosotros y un ellos. Porque quiero formar parte de tu día a día, de tus alegrías, de tus penas, de tus momentos, de tus experiencias, miedos...quiero formar parte de tu vida.

martes, 29 de octubre de 2013

Desearía encontrarte...

Desearía encontrarte. Mirarte como se mira al bebé que acaba de agarrar tu dedo por primera vez...retándote a no abandonarlo nunca. A aprender a quererlo, a verlo crecer, a reír con él, a llorar, a vivir experiencias... Quiero encontrarte y que me elijas a mí.  Suplir esa parte que sigue esperando. Querer de una forma distinta, complementando lo que ya sí tengo, por suerte. Ese amor familiar, inquebrantable, particular, infinito. El que se ha creado contigo, el que te enseñó a ser...el que se echa de menos en muchas ocasiones. El otro amor "familiar"; el que has creado tú, el que te hace ser realmente como eres ahora. El que sigue creciendo y éste, es el que más idas y venidas ha tenido y supongo que seguirá teniendo, pero continúa ahí. El más variado, el elegido, el apoyo más grande. En el que te refugias primero, el de los consejos, las risas, las locuras, las experiencias, las novedades, tus primeras veces, también el de las decepciones. Por el que te desvives si es correspondido y que si es verdadero, está por encima de todo. Por encima de la familia, el tiempo, la distancia, la edad, las diferencias culturales o sociales, el que te marca de verdad. Ese es el que echas de menos, quizá, con mayor intensidad, porque eres tú realmente con él, con el que te abres del todo, el sincero, sin compromisos. Amar hasta que duela. Ese amor, que te imaginas compartir toda tu vida... incluso después de ésta, si existe esa posibilidad. El que te imaginas cuando te cuentan de niña esos cuentos de hadas, príncipes y princesas, de animales felices y contentos, dónde, a pesar de todo, siempre hay un final feliz. Desear crear tu propio final feliz...no con ello buscar un príncipe... Consiste, a mi parecer, más en llegar a ser tú la princesa, independientemente del príncipe, de esos puede que conozcas muchos, príncipes encantados y encantadores. Pero se trata de algo más, del que te trate como tal, que haga especial cada uno de tus días. La persona por la que te levantas con ánimo cada mañana. La que te saca una sonrisa con sólo recordar su cara. La que siempre aparece en tus pensamientos. La persona que a pesar de las dificultades, los retos, las opciones y las dudas, sigue contigo, porque prefiere estar contigo que en cualquier otro lugar. Que conoce tus secretos, tus cambios de humor y tus defectos y, aún así, te quiere un poquito más cada día. El amor como amor en sí mismo. Sin etiquetas, sin sexos, sin vergüenzas ni miedos. Sin ser típico, sin ser aburrido. Ese que saque lo mejor de ti. Ese amor loco, que no por ello locura,  el especial. El que sin hacer nada, nunca tendrás la sensación de estar perdiendo el tiempo. En el que cada segundo se vive al máximo. El que traspasa tus sueños. El que quieres más, el que no te cansa pero te deja sin aliento. El amor de una persona a tu lado. El despertarse sintiendo su aliento en tu piel. El respirar profundamente para embriagarte de su aroma. El sentir ese escalofrío adictivo al rozarte. Ese amor por el que morirías si fuera necesario. Desearía encontrarte y no sólo en mis sueños.

martes, 15 de octubre de 2013

Queda prohibido...con tu permiso...

Cuando te levantas con tantas ideas y palabras saltando y revoloteando en tu cabeza...cuando quieres seguir durmiendo...cuando al abrir los ojos recuerdas que hoy es un día extraño...un día que sin venir a cuento, te hace recordar tantas cosas. Recuerdo como si fuera ayer la última vez que nos vimos...la oportunidad perdida de abrazarte por miedo...quizá vergüenza...quizá porque pensando, no estaba del todo preparada para hacerlo. Después de tanto tiempo separadas, después de tantos momentos no vividos, no compartidos, malentendidos y otras cosas que tú y yo sabemos...quizá el miedo fuera el hecho de volverte a ver. Porque te engañé para sorprenderte, incluso cuando ya estaba allí, nada era como antes. Quizá me sentía mejor de lo que creía, quizá no estaba ni la mitad de bien de lo que pensaba. Quizá aún sigo preguntándome cómo estoy, cómo estás. Porque desde que decidí volver, mi nerviosismo aumentaba por momentos.Porque aún hoy, no se que pensar. Al recordar que aquí, aún no tengo tu "rinconcito". Y de repente, salta esa canción, esas palabras que me recuerdan a ti...una de tantas.

Recuerdas...."Puedo escribir los versos más tristes esta noche...pensar que no la tengo, sentir que la he perdido...oír la noche inmensa, más inmensa sin ella...como para acercarla mi mirada la busca, mi corazón la busca y ella no está conmigo...la misma noche que hace blanquear los mismos árboles, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos...ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise...mi voz buscaba el viento para tocar su oído...su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos...ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero, es tan corto el amor y es tan largo el olvido..."

Pero también me acuerdo de otras cosas...de el otro yo de aquí, de mi presente, de momentos como que no hace falta que me des las gracias, de enviarte un foto con el "rinconcito", de sonreír al verte cruzar la puerta con unas flores... Y recordar otro gran poema, también del mismo maestro.

"Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
 Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor. 
 Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas. 
 Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere. 
 Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro. 
 Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente. 
 Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha. 
 Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita. 
 Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual."

viernes, 11 de octubre de 2013

Un hoy, que fue ayer y será mañana

Hoy es uno de esos días que llevas tanto tiempo esperando, que se hacen esperar y que se pasan tan rápido. Un hoy, que fue ayer y será mañana y que seguirá siendo. Un día de relax, de descanso, de coger fuerzas, de despejar la mente, de cambiar de aires, de decir "hasta luego" a la rutina... De volver a recordar momentos, de volver a vivir situaciones, de sentir que han vuelto esas cosas que echabas de menos...De compartir una película, de ponerse al día, de conversaciones de nada y todo a la vez... de ver a gente que siempre está ahí aunque pase tiempo sin poderse ver un momento, un masaje...de echar unas risas. De respirar, profundamente. Hasta sentir que todavía estás vivo, que puedes hacer más de lo que ya haces, de pensar en nuevos retos, de pensar en seguir. Hasta sentir que has crecido un poco más pero que sigue vivo tu "yo" más pequeño.De echar de menos, de acordarse de esa gente que no está físicamente a tu lado. Que recuerdas que aún tienes esa conversación pendiente, que quieres saber todo lo que ha ocurrido desde la última vez que os vistéis, de esa conversación a medias...de sentimientos no demostrados. De leer esas palabras que te tocaron hace tiempo y que te ayudan a ser tú, a no olvidarte...Un día que echas tantas cosas en falta...un abrazo...esa personita...una tontería...un "es para tí"...un "porque si"...y punto...sin más razones. Pero a pesar de todo, un día para sonreír cuando, sin quererlo, todos a tu alrededor duermen...tanta felicidad, tanta ternura, tan niños, tanta tranquilidad, tanta paz....Gracias

lunes, 7 de octubre de 2013

Todo lo que te define

Cuando te siguen pasando cosas por la cabeza que creías olvidadas....cuando unas nuevas empiezan a emerger con fuerza...cuando sentimientos,objetos,ideas,detalles,momentos...ya no son lo que eran... porque quizá ya no son tan importantes para ti como lo eran entonces...o será porque tú hayas cambiado. El caso es que con el tiempo todo cambia, evoluciona y no siempre hacía delante...simplemente es movimiento. El mismo que nos hace caminar cada día. Levantarnos aunque queramos dormir décadas. Movernos aunque permanezcas en el mismo sitio...porque ese momento es otro, siguiente al anterior pero que no se puede parar. Todo es una serie de momentos. Sólo nosotros podemos decidir cómo disfrutarlos, con quién vivirlos, cómo hacerlos un poco más especiales...pero nunca pararlos. Momentos que pueden hacernos sentir miedo,por no saber qué sucederá en un futuro más próximo al tomar una decisión, o equivocarse o no saber afrontarlo... Pero la vida también es eso. Arriesgarse, continuar, pensar, pero también se rige por instantes fortuitos, inesperados,sorprendentes...Y son esas cosas las que nos definen. Recordar cosas que te hicieron feliz, que fueron el comienzo de algo importante, aunque en el momento no te lo pareciera...Cosas que empezaron mal y ahora no podrían ir mejor....o al revés, cosas que parecían ir como la seda y terminaron torciéndose...Gente...Gente que toca tu corazón. Unos que se quedan con un pequeño trocito para siempre...y otros que sólo pasan de visita...pero todos y cada uno dejaron su huella. Y los que no....es porque no tuvieron el tiempo, ganas, oportunidad o, incluso, interés por hacerlo. Yo me quedo con los que siguen estando, porque los que llevan ahí instalados desde que los conociste...y por lo que seguirán...a pesar de que quizá, aún no se han cruzado en tu camino.Todo lo que te define. Todo tu alrededor. Todo lo que te hace ser como eres.Y esto sirve tanto para el tú, como para el yo, el nosotros y el todos.