lunes, 15 de julio de 2013

Tú, yo, te, conmigo

Hoy quiero entenderte, quiero escucharte, quiero saber más de ti, quiero que cuentes conmigo, quiero que me sonrías, que me abraces. Quiero que me des la mano si te caes, para caer contigo. Quiero que me des la mano al levantarte y continuar. Quiero pasar horas hablando contigo... tanto que tenga que separar el teléfono de mi oído durante un tiempo para darle respiro. Quiero que me mires y me lo digas todo. Quiero que te vaya bien, que sonrías como la última noche. Quiero decirte que tras la peor de las tormentas siempre sale el sol. Que después de la fuerte lluvia asoman las mejores flores. Y en el mejor de los casos... un arco iris. Quiero saber que tienes planes, que sigues haciendo las cosas que te gustan. Que bailes hasta que te duelan los pies, como siempre. Quiero acompañarte allá donde vayas. Que disfrutes de cada paso, de cada sensación, de cada momento, de cada nuevo día. Quiero que consigas tus metas, tus sueños. Quiero seguir compartiendo risas, confidencias pero también lágrimas. Quiero que sepas que sigo ahí; como siempre. Quiero decirte que no todos los días serán buenos, pero que mañana quizá sí lo sea. Quiero que me pidas consejo si lo necesitas. Que me pidas un hombro donde llorar si no sabes cómo secar tus lágrimas. Quiero que me riñas, que me saques de quicio. Quiero que me necesites, que te vuelva loca, que me añores, incluso que me odies...aunque sea un poquito. Quiero que te duermas a mi lado, sabiendo que a pesar de todos los problemas, mañana te levantarás con otra cara. Quiero abrazarte y sentir cómo tus latidos se calman. Quiero que sepas que si pudiera hacer cualquier cosa porque fueras feliz, ya mismo me iría a conseguirlo. Quiero...tú, yo, te, conmigo.

martes, 9 de julio de 2013

Días para recordar...

Hoy es uno de esos días para recordar. No porque haya sido nada especial, ni haya sucedido algo extraordinario. Pero desde el momento en que te levantas, ya cansada, como siempre, pero con ganas porque hoy no trabajas y ya tienes planes con buenas amigas; sabes que va a ser un buen día. Compra y playa. ¿Suena bien no? Y así es. Ir en el coche con la música puesta, esencial en la vida y acordarme de momentos a lo largo de mi vida. ¿Qué estaría haciendo ahora si hubiéramos quedado como cada tarde de verano? Sonreír porque me llega un nuevo mensaje tuyo y recordar que ayer mismo me dijiste: "Dice mi madre que hablamos más que cuando nos veíamos todos los días" Mantener una conversación entre amigas, incluso llegando a ser algo filosófica y sonreír, porque las cosas van saliendo, ves como poco a poco esas personas que conociste por casualidad están haciéndose un hueco importante en tu vida, a veces incluso imprescindible de esos que sabes que estarán ahí aunque ya no estén a tu lado. Y volver a sonreír porque comentemos la jugada de las últimas noches, los últimos encuentros y las últimas "locuras". Y acordarme que a pesar de todo eso, en algunas cosas sigo en el mismo punto. Intentando cambiar. Y miro por la ventana del coche, mientras la esperada brisa del mar revuelve mi pelo, y pienso que me encanta que sigamos hablando como si nada a pesar de todo. Tener estas conversaciones profundas sin venir a cuento. Me encanta ser almohada, consejera, amiga, payaso, pequeña, compañera de fatigas, vigilante... princesa. Porque todo eso es lo que soy. Sólo depende del momento y de la persona. Y me encanta. Mandarte una foto para que intentes sentir lo que estoy sintiendo en ese momento, que seas mis ojos, que vivas ese momento conmigo. Y hacer una foto a escondidas, plasmando uno de los mejores momentos del día, el punto de relajación al que has podido llegar, al que hemos podido llegar. Y sentirme como en casa, deseando que el día no acabe. Que me encantaría coger una hoja y poder expresar todo lo que llevo dentro. Algún día. Y para terminar esa despedida.. "Hablamos mañana. Buenas noches princesa".

viernes, 5 de julio de 2013

Y tras un año más..

Un día en que te haces mayor.. y como siempre, cada año, echas la vista atrás para ver como va el camino... Lo que no está porque lo quitaste del camino...o simplemente sigue ahí, pero no a simple vista, pero haz una llamada y acudirá seguro. Luego miras hacía delante. Justo frente a tí. Lo que tienes. El ahora. Y te das cuenta, de que sin quererlo te has creado un buen presente. Quizá no el que soñabas ni mucho menos el que entraba en tus planes, pero bueno. Siempre tienes esa persona que es un poco más especial que el resto. No mejor, sólo con quien tú te sientes más a gusto y afín. Diferente según la mirada. Son pocas pero necesarias. Y dar las gracias porque estén ahí. Sólo por eso, no es necesario nada más, ni regalos, ni comidas, ni fiestas, ni siquiera discusiones... que parece ser inevitable en cualquier relación. Y de repente una sensación. Vivimos por sensaciones. Reír por una tontería y quedarte pensando que igual no lo es tanto. Que a tu compañero de al lado puede hacerle gracia, pero a ti te ha hecho pensar que a lo mejor eso es lo que necesitas. Lo que añoras. Una caricia. Sentir ese escalofrío que por muchos abrazos que te den, sólo consigues con una persona. Que llegues a tener la confianza suficiente como para que se duerma en tu hombro. Deseando que sea lo más cómodo posible.Esa por la que pasas frío. Por la que no duermes por la noches porque es más interesante verla dormir. Por la que sigues aunque no puedas más, sólo porque está sonriendo después de mucho tiempo. La que agarras su mano para hacer que siga andando aún cuando se está cayendo. Ese "Vamos, tú puedes, sé que puedes". El abrazar porque si... Y al momento, un mensaje, una llamada.... y vuelves a levantar el ánimo o por lo menos lo intentas. Porque sabes que quien está al otro lado te conoce tan bien que el más mínimo cambio, será suficiente para esa pregunta: "¿Qué te pasa? Porque sé que te pasa algo". Y sueltas ese falso: "Nada, estoy bien". Lo mejor de todo esto, que esa confianza que has conseguido con tiempo y esfuerzo, hace que lo siguiente que te diga es: " Vale, se que te pasa algo, pero entiendo que no me lo quieras contar, quizá ahora no, pero cuando quieras... aquí estoy" Y son ese tipo de cosas, tan simples, pero que llegan al corazón las que hacen que cuando menos se lo esperan tengas un detalle. No es necesario nada, lo sé, pero a mí personalmente, a veces me apetece y por supuesto, de corazón, sin esperar nada más, sólo por estar ahí. Un abrazo, porque sí.

domingo, 30 de junio de 2013

Nothing is black or white

Un año más pasando el día. Festivo para muchos por distintas razones. Como dijo un gran gran hombre que nos dejó hace muy poco: "Nothing is black or white". Esa frase sirve para tantos aspectos... Yo prefiero quizá el gris, porque el término medio a veces es el más correcto.. aunque quizá... lo mejor sea multicolor. Hay días que lo ves todo negro, en que nada parece que va a hacerte cambiar pero puede que de repente alguien te sorprenda y coloree un poco tu oscuridad. No hace falta mucho.. una llamada... una sonrisa... una broma... un detalle.. porque no siempre se necesitan grandes cosas para iluminar. Llegan días en que ni uno mismo se aguanta. Estás irritado, cansado, decepcionado.. irreconocible. Incluso te cuestionas si hasta puede ser un poco de locura. En cambio, al día siguiente o en sucesivos, la cosa cambia, sin saber porqué y ahora lo ves todo de otro color. Muchos dicen rosa... yo no soy muy partidaria de ese color, todo hay que decirlo. La suerte te sonríe. El universo parece haberse puesto de acuerdo para que las cosas salgan bien, como tú quieres. Inesperadamente. Y vuelves a sonreír y dejas como recuerdo ese día oscuro. La vida es como una montaña rusa: a veces estás arriba y otras abajo. Lo importante es bajarse y volverse a subir. Volver a experimentar, a sentir, a aprender y también a enseñar. Cada color dicen tiene un significado... lo desconozco. Lo que si sé que cada persona tiene no su significado en sí, pero si su participación en tu vida. Todos dejan su huella. Unos dejan colores cálidos y otros fríos, pero todos necesarios para esa bandera multicolor. Y al igual que con las personas, con todo. La pregunta es: "¿Cuál es tu color? o ¿Eres más de blanco y negro?" "The art of diversity"

miércoles, 19 de junio de 2013

Merece la pena o no...

Hoy es uno de esos días que me levanto y no dejo de pensar. Mi mente no quiere descanso mas cuando empieza tu jornada de trabajo y ves que hoy va a ser un día muy muy duro, muy largo. Cuando llevas cinco días trabajando que no ves que llegue el día de librar. Que además apenas has podido parar para comer. Súmale que ya se empieza a notar el calor, el verano ha hecho su acto de presencia y promete no marcharse en mucho tiempo. Consecuencia más trabajo, más calor, menos descanso.. Empiezas a saber más de tus amigos, sus planes... sus planes sin ti. Y tras ese día interminable de trabajo te dicen cosas como que si no es contigo no se independizan. Que te echan más de menos de lo que te pensabas. Cuando te dicen que llevan tiempo guardando tu regalo de cumpleaños, ese que no vas a celebrar con ellos. Darte cuenta que mañana es el cumpleaños de tu madre y va a ser el primero que no pases a su lado. Saber que tu abuela acribilla a mensajes a tu madre y tu tía cada vez que sabe que están hablando contigo... Cosas que haces que te plantees seriamente si merece la pena estar o no tan lejos, viviendo tu aventura. En cambio te sigues levantando con ganas de ver otra vez como se tiñe el cielo de color al salir el sol. Al saber que poco a poco vas sacando de tu mente cosas que necesitabas olvidar. Alegrarte porque cada vez notas más lejos los fantasmas. AL saber que cada día está más cerca el poder decirte: ! Lo conseguí! Empezar a notar otra vez ese dolor en mi espalda y recibir un mensaje de buenos días, ese que sólo tu me mandas. Good morning princess! Y sonreír al ver la foto que me has adjuntado... Esas cosillas que hacen que si pudiera.. viviria contigo. No haber podido ni sentarme hasta las cinco de la tarde y que veas mi puntito verde y me digas... !que ganas tengo de verte! Que aquí me aburro mucho y encima hace frío! Cosas que hacen que sepa que son pocas y quizá los conozca de hace poco pero se que mis mejores amigas están ahí, más lejos o más cerca pero siempre. Tres ejemplos, tres personas, tres personalidades... mis tres complementos. Así que... ¿Merece o no la pena?

viernes, 14 de junio de 2013

Idas y venidas

Sabes que al tomar una decisión tendrás consecuencias. Sabes que si decides irte tendrás bienvenidas, pero también despedidas. Que un día te levantarás y verás que todo ha cambiado, que tú has cambiado. No quiere decir que sea malo, sólo que es un proceso de adaptación al medio, a las circunstancias. Día a día vas cogiendo confianza. Conociendo a gente, abriéndote, intentando ser tú misma. Y así puede que pasen semanas, meses. Pero entonces llega ese otro día, el que supiste que llegaría incluso antes de marcharte, pero para el que creo nunca se está lo suficientemente preparado. La despedida. Un día, varios, seguirás acordándote de esos momentos compartidos, risas, ratos malos... pero al fin y al cabo todo recuerdos, buenos recuerdos. Y te invade de nuevo el malestar. Malestar por pensar en que sea la primera de muchas. En pensar que con cierta gente nunca llegue ese momento. Que te da miedo que después de ese adiós, o un hasta luego, el cual prefiero, no haya ningún, cómo te va, me acuerdo de ti, espero verte pronto o un simple hola. Y luego piensas que todo sucede por una razón y que si no hay una próxima vez, será porque no era importante. Cierras los ojos, cuentas hasta cien y sigues con nuevas energías. Energías que te dan la gente que te rodea, recién conocida o de toda la vida, quizá las dos cosas. Energía que te da el poder decir, tengo un trabajo. Energía al dar una vuelta por tu presente y sonreír. Energías de leer un mensaje con "Good morning princess" o "Buenos días fea!". Los dos iguales, los dos diferentes, los dos importantes. Energía de oír una canción y saberte la letra. De empezar a cantar sin importarte quién esté a tu lado. Energías de recordar que cada día que pasa tenemos más cosas en común. Energía al decirme que hoy te has acordado de mí. Energía de conseguir un punto que antes siempre perdías. Energía al tener la posibilidad de seguir haciendo hobbys que tenías olvidados y formaban parte de tí. Que aún forman parte de ti, que te han hecho ser como eres ahora. Energía al saber que a pesar de todo, mañana puede ser mejor.

viernes, 7 de junio de 2013

Levantarse y...

Levantarse y saber que va a ser un dia largo e interesante. De esos que llevas esperando tantos dias que cuando llega no quieres que termine. Levantarme y saber que te voy a volver a ver y darte un abrazo. Levantarme y tener la sensación de que vas a tener noticias, sin saber de qué tipo,pero lo sabes. Levantarme tras una noche alternativa. Esos planes que siempre te apetecen y nunca tienes la oportunidad, pero esa noche si, perfecta, corta, intensa, recordable. Levantarme pensando que esa noche he estado cerca tuyo, aunque haya sido en sueños. Pensar que algún día se haga realidad. Levantarme y pensar que pasa el tiempo tan deprisa que apenas te das cuenta de como han cambiado las cosas. De que yo misma he cambiado. Con más inquietudes, más ideas, nuevos retos a la vista... quizá más madura. Levantarme y pisar con el pie derecho, empezando bien la jornada. Levantarme y desear que hoy sea un gran día, para mí pero sobretodo para ti. Tanto tiempo... tantos pensamientos... tantas ilusiones...tantas palabras...tantas lágrimas... es la hora. Levantarme y recordar porqué estoy aquí. Sonreír porque lo estoy consiguiendo. Levantarme y reír porque casi me caigo de la cama por apenas haber dormido. Sonreír aún más al saber que el día que comienza va a ser aún peor, pero por el contrario va a ser uno de esos días que recordarás por mucho tiempo. Aunque en el fondo siempre falte algo, lo será. Levantarme sabiendo que la confianza se gana día a día y es el comienzo para que crezca y dure una amistad. Levantarme tranquila porque las dos estamos sembrando y recogiendo. Respirar porque tu piensas lo mismo que yo. Levantarme y estar segura de que ni la distancia puede impedirme nada. Quizá ponga barreras, pero nunca serán infranqueables. "Imposible is nothing". Levantarme con buen humor y poner mi música preferida. Levantarme y reírme del tiempo al mirar el reloj, porque hoy nada puede hacerme cambiar de idea. Es un gran día. Todo va a salir bien.